Narbona
Narbona es nuestra visita obligada camino de Carcassonne. A falta de 60 Km. a la preciosa ciudad amurallada de los Cátaros siempre hacemos una parada en Narbona para comer y descansar. Aunque siempre nos deteníamos aquí para tomar un buen plato de pescado en el Ave Domitius nunca habíamos tomado el tiempo necesario para conocer esta típica ciudad mediterránea.
Situada en una planicie antes bañada por el mar, Narbona, es una ciudad con mucho encanto y mucha vida. La Catedral es el monumento más visitado de la ciudad. Esta iglesia encomendada a San Justo o Saint-Just se comenzó a construir en 1272 y tras 83 años de obras se abandonó inacabada. En el interior una espléndida decoración se abre paso a la luz de unas delicadas vidrieras. Tapices, estatuas y candelabros cubren la nave de 41 metros de altura, la tercera más alta de toda Francia.
Adosada a la Catedral está el Palacio Arzobispal es en la actualidad la sede de dos museos, el arqueológico y el de historia del arte. El Museo Arqueológico por su parte posee una interesante colección compuesta de restos prehistóricos, romanos, galo-romanos y medievales. El Museo de Historia del Arte acaba de instalarse en el palacio contiguo al arzobispal que data del siglo XVII. En el interior una decoración barroca a base de estucos y chimeneas hace de telón de fondo para una estupenda colección de porcelanas, pinturas, acuarelas y dibujos de los siglos XVII a XIX.
Al salir de la Catedral hay que congregarse como todos en la Plaza del Hôtel de Ville o Ayuntamiento para contemplar el trozo de calzada original de la antigua vía Domitia. Esta vía fue trazada en la Galia a partir de 120 a.C. para unir Roma con las colonias en la península Ibérica. En la ciudad de Narbona la vía Domitia se encontraba con la vía Aquitania que abría el camino hasta Toulouse y Burdeos.
Si se visita Narbona no se puede dejar de admirar la Basílica de Saint Paul Serge de origen paleocristiano. Esta iglesia se construyó en la segunda mitad del siglo XII. Aunque sufrió muchas reformas en los siglos posteriores, conserva una nave original, el coro del siglo XIII y un extraordinario cementerio también paleocristiano.
Hay más cosas que se pueden visitar en Narbona: la mansión Vigneronne donde hay una interesante exposición de sobre la actividad vinícola de la región y el Museo del Horror en una antiguo almacén subterráneo. En las inmediaciones de Narbona hay que visitar la Abadía de Fontfroide fundada en el siglo XII por los Cátaros.
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